Por Odón de Buen R.
Dedicado a la memoria de Arturo Echeverría, gran promotor de la eficiencia energética en edificaciones en México.
El confort térmico en clima cálido es una necesidad insatisfecha y creciente en el mundo y en México, y los cambios en el clima del planeta solo acentúan y aceleran esa necesidad.

De manera muy evidente, el tema de las temperaturas extremas ha estado en el primer plano en las noticias, ya sea por su efecto en los sistemas eléctricos pero también por los efectos, algunas veces mortales, para quienes no cuentan ya sea con viviendas adecuadas a estos climas, con el equipamiento adecuado o con los recursos para pagar la factura energética de las temperaturas extremas.
Después de más de un año abrumados por la calamidad del Covid19, varias olas de calor a todo lo largo del oeste de Estados Unidos y el sur de Canadá han traído noticias y evidencias del peligro mortal que representa la falta de condiciones para mitigar, al interior de las viviendas, los efectos de temperaturas extremas que rompen registros históricos.
Notas de los estados de Arizona, California, Nevada, Oregon y Washington en la Unión Americana y de la provincia de Columbia Británica en Canadá refieren a redes eléctricas puestas a prueba por la demanda de aire acondicionado, al mismo tiempo que se reportan centenas de fallecimientos por los efectos de las altas temperaturas registradas en esas partes del mundo. Una de las razones para esto, en particular para el Noreste de EUA y Canadá, ha sido que el calor se había considerado un fenómeno, si no ajeno, extremadamente excepcional, por lo que las viviendas no están ni construidas ni equipadas para mitigar estas condiciones extremas.[1]
De acuerdo a estudios realizados en Europa, la media del número de noches tropicales (noches en las que la mínima no baja de 25oC) era de 5 en el periodo 1961-1990 y se ha más que duplicado a una media de 11 noches en la última década. Con 25oC como la temperatura mínima al amanecer (el momento más frío del día), a la hora de irse a la cama, entre las diez y las doce de la noche, la temperatura en el exterior se ubica entre 32oC a 34oC. En el caso de las noches tropicales, supone dormirse a más de 25oC y acostarse a tan altas temperaturas tiene efectos muy nocivos para la salud ya que se produce un “estrés térmico prolongado, al impedir que el cuerpo descanse y se recupere del estrés térmico sufrido por el día”.[2]
En México no somos ajenos al cambio climático ni a las temperaturas extremas. De primera mano, cerca de la mitad de las viviendas en México se ubican en zonas con temperaturas arriba de 25 oC en el verano[3] y los habitantes de esas zonas se enfrentan al calor ya sea solo en el verano (como en el norte) o a lo largo de todo el año (como en el sur y el sureste). Asimismo, periódicamente en los meses del verano, son repetidas las noticias de lugares como Mexicali o Hermosillo donde la temperatura ambiente llega a superar los 50 grados centígrados.
De acuerdo a datos de la CFE, el 45% de sus usuarios domésticos se ubican en regiones a las cuales aplican tarifas estacionales y las cuales tienen un mayor nivel de subsidio en los meses de verano.[4] Igualmente, estos datos nos señalan que este universo de usuarios (que representan poco menos de la mitad de los usuarios de este sector) consumen el doble que los ubicados en climas templados (en valores absolutos y por vivienda promedio).[5]
Igualmente, un estimado de la Conuee ubica al confort térmico en clima cálido como el servicio energético que más electricidad consume en el sector residencial (ya por encima de la iluminación y la refrigeración) con más de 35% de todo el consumo de todos los usuarios domésticos de CFE, valor que a principios de siglo era de poco más del 20%.[6]

Sin embargo, la importancia de este consumo solo seguirá creciendo y esto se debe a cuatro razones principales: el propio cambio climático (que está incrementando la temperatura de la atmósfera), el efecto de la isla de calor en las zonas urbanas y el bajo nivel de equipamiento y la construcción de vivienda sin criterios que reduzcan la entrada del calor exterior a las viviendas.
El efecto de la isla urbana de calor se produce cuando en un centro urbano hay una temperatura mayor que en los alrededores. Un estudio de la NASA constató que en los meses de verano la temperatura en Nueva York era en promedio 4 grados centígrados más alta que en los alrededores.[7] El efecto isla de calor es hoy en día un nuevo riesgo para la salud pública ya que puede llegar a ser hasta de 10 grados más en el centro de las urbes y México no es ajeno a este fenómeno. Por ejemplo, en la Zona Metropolitana de Guadalajara tiene temperaturas que se elevan más allá del promedio de toda la Ciudad hasta en 7 grados, de acuerdo a estudios científicos.[8]
Hay que recordar que son varios los factores y condiciones que determinan si el aire interior de una vivienda tiene condiciones que dan lugar al confort térmico y a la salud de sus ocupantes. Sin considerar la contaminación ambiental, que es un factor relevante, son tres las variables más importantes que determinan los niveles de confort de una persona respecto de su ambiente inmediato: la temperatura del aire, la humedad relativa y el movimiento del aire.[9]
De esta manera, el confort térmico se obtiene regulando esas tres variables, lo cual es posible con equipos operados con electricidad y cuya intensidad de uso depende a su vez de las características de la envolvente de la vivienda (techo, paredes y ventanas), que puede ya sea limitar la cantidad de calor a extraer por los equipos o incidir en un uso mayor de electricidad.

En cuanto a equipamiento de los hogares para lograr confort térmico, los datos de INEGI nos refieren que prácticamente todas las viviendas en climas cálidos tienen ventilador, que es un equipo básico para obtener confort térmico pero que se queda corto en condiciones de altas temperaturas.[10] En un segundo lugar se ubican a los equipos de aire acondicionado, cuyas ventas superan el millón de unidades al año, pero que todavía no cubren más allá del 15% de las viviendas (una de cada tres en zonas con clima cálido).
Los datos de INEGI que son más preocupantes son los relacionados a las características de las envolventes de las viviendas, donde refiere que menos del 5% de las viviendas “sí tienen aislamiento térmico”, principalmente en el techo, lo implica que solo una de cada nueve viviendas en las regiones con clima cálido de México cuentan con elementos de envolvente que reducen las ganancias de calor que resultan de altas temperatura exteriores.
Este dato de INEGI es quizá, sobre el cual hay que poner mayor atención, ya que el primer paso para tener confort y reducir el consumo de energía en una vivienda es el diseño de su envolvente para que el calor exterior y la irradiación solar no invadan el espacio interior y lleven a que los ocupantes se vean obligados a encender sus equipos o a correr riesgos sobre su salud e, inclusive, sobre sus vidas.
Uno de los elementos más importantes en la mitigación de este creciente problema es el construir viviendas con elementos que reduzcan la entrada de calor a las viviendas. En este sentido, el aislamiento térmico es la primera solución, especialmente en los techos de las viviendas, que es el área que mayores temperaturas puede alcanzar por el doble efecto de la temperatura exterior y la irradiación solar y acumularse en grandes masas térmicas como los techos de cemento (que es la práctica constructiva más común en México) que permanecen calientes por la noche, que es cuando más impacto tiene en la salud de las personas.[11]
Precisamente, desde hace ya casi 30 años, la CFE estableció un programa en la ciudad de Mexicali que, a la fecha, sigue otorgando financiamiento para el aislamiento térmico en las viviendas, particularmente de los techos. De acuerdo a los resultados del programa, la aplicación del aislamiento térmico en el techo redujo en 30% el consumo de electricidad en las viviendas, reflejando el gran efecto que esta medida simple y de rápida recuperación tiene en la economía de las familias que lo integran a su vivienda.

Esa experiencia ha servido para que la integración de aislamiento térmico sea ya una práctica común en viviendas nuevas de los sectores sociales más acomodados en las ciudades del norte del país, pero que no llega a las familias de menores recursos y que resultan, particularmente en las de interés social, en viviendas que requieren del uso de equipos de aire acondicionado, muchas veces con gran impacto en sus economías.
El efecto de la necesidad de confort térmico en clima cálido en la economía familiar en México es evidente. De acuerdo a análisis realizados por la Conuee, el norte del país es la región con mayores niveles de pobreza energética, donde cerca del 18% de los hogares tienen que gastar más del 10% de sus ingresos en energía eléctrica.[12]
Sin embargo, este problema se está extendiendo hacia el sur del país, donde datos de la CFE muestran un crecimiento acelerado del consumo de electricidad en el sur y el sureste.
Para atender en la raíz este problema con los elementos a su alcance, la Secretaría de Energía, a través de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, ha venido trabajando en un conjunto de Normas Oficiales Mexicanas que apoyan la reducción del consumo de energía para confort térmico en regiones de clima cálido en tres niveles: materiales, equipos y diseño de envolvente de las viviendas.
En materiales, desde hace 20 años se cuenta con la NOM-018-ENER que da certidumbre sobre las características térmicas de materiales de envolvente y permite a las arquitectas y arquitectos a especificar los elementos que reducen ganancias por conducción térmica.[13] También está en vigor la NOM-024-ENER que define las características térmicas y ópticas del vidrio y sistemas vidriados para edificaciones.
En equipos, desde hace más de 20 años se fueron desarrollando y poniendo en vigor NOM para equipos de aire acondicionado, que hoy incluyen los de ventana, centrales y de tipo Split (encendido apagado e “inverter”). Inclusive, la NOM que aplica a ventiladores ya está en proceso de ser publicada.

Estas NOM, junto con las que aplican a equipos como refrigeradores, lámparas y lavadoras de ropa, han tenido un efecto significativo de mitigación del impacto económico por consumo de electricidad que se refleja en las tendencias de crecimiento del consumo promedio por usuario. En el caso de los que se ubican en regiones de clima cálido, éste valor promedio se ha mantenido constante por más de 10 años.[14]
En envolvente de vivienda, se cuenta con la NOM-020-ENER, que pone límites a las ganancias térmicas por conducción e irradiación solar bajo una perspectiva integral, y que se cumple, respecto a los diseños más comunes, con un mayor uso de aislamiento térmico y ventanas eficientes.
Esta NOM, a diferencia de las anteriores, ha tenido dificultades de cumplimiento por varias razones, pero fundamentalmente por el hecho de que no ha sido integrada a los reglamentos de construcción locales, lo cual es facultad de los gobiernos locales.
Es muy claro, dados los acontecimientos que anotamos arriba y las implicaciones que tienen para la calidad de vida de la población, que las autoridades locales deben poner más atención a las reglas que se establecen para las viviendas nuevas en prácticamente todo el país.
Sin duda alguna, el confort térmico como servicio energético es uno de los grandes retos que se enfrentan en el mundo pero muy particularmente en México, donde es una necesidad insatisfecha que se cubre a un costo muy alto para la economía de las familias, las finanzas públicas, la red eléctrica y el medio ambiente, y que va generando un círculo vicioso que tiene que ser enfrentado en la raíz.
Es por esto que es urgente que la envolvente de las viviendas nuevas integre elementos de diseño que reduzcan la presión térmica de un medio ambiente cada vez más extremo, y donde, además de buena orientación, sombreado de ventanas y la posibilidad de ventilación natural, sea obligatorio el uso de materiales con efecto de aislamiento térmico en techos y paredes, además de vidrios que limitan la entrada de calor por irradiación.
No hacerlo implicará un creciente consumo de energía, mayor presión las finanzas de las familias y de la hacienda pública, mayores dificultades para la red eléctrica y, quizá los más relevante y prioritario, el riesgo que esto representa para la salud y la vida de muchas personas, particularmente las de menores ingresos.
[1] Extreme heat is killing people in Arizona’s mobile homes
https://www.washingtonpost.com/climate-environment/2021/07/02/arizona-mobile-home-deaths/
[2] El peligro de las noches tropicales: cómo aumenta la mortalidad dormir a más de 25°
[3] Localidades cuya temperatura media mensual en verano sea de 25 grados centígrados como mínimo (https://app.cfe.mx/Aplicaciones/CCFE/Tarifas/TarifasCRECasa/Tarifas/Tarifa1A.aspx)
[4] El verano es el periodo que comprende los seis meses consecutivos más cálidos del año, los cuales serán fijados por el suministrador, definido en la Ley de la Industria Eléctrica, de acuerdo con las citadas observaciones termométricas que expida la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (https://app.cfe.mx/Aplicaciones/CCFE/Tarifas/TarifasCRECasa/Tarifas/Tarifa1A.aspx).
[5] Análisis de la evolución del consumo eléctrico del sector residencial entre 1982 y 2018 e impactos de ahorro de energía por políticas públicas https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno2nvociclo_1.pdf
[6] Eficiencia energética en el confort térmico en viviendas de clima cálido en México https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno5nvociclo.pdf
[7] El peligro de las noches tropicales: cómo aumenta la mortalidad dormir a más de 25°
[8] Existen en GDL islas, pero de calor. https://verdebandera.mx/existen-en-gdl-islas-pero-de-calor/
[9] Eficiencia energética en el confort térmico en viviendas de clima cálido en México https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno5nvociclo.pdf
[10] Encuesta Nacional sobre Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares (ENCEVI)
https://www.inegi.org.mx/programas/encevi/2018/
[11] El peligro de las noches tropicales: cómo aumenta la mortalidad dormir a más de 25
https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-07-05/el-peligro-de-las-noches-tropicales-como-aumenta-la-mortalidad-dormir-a-mas-de-25-grados.html
[12] CNDH. Garantizar el acceso a la energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/33-FASC-7-ENERGIA.pdf
[13] Esta Norma Oficial Mexicana tiene por objeto establecer los métodos de prueba para evaluar la conductividad o resistencia térmica, densidad aparente, permeabilidad al vapor de agua, la adsorción de humedad y absorción de agua, que se indiquen en los materiales homogéneos que se comercialicen en el país con propiedades de aislantes térmicos.
[14] Análisis de la evolución del consumo eléctrico del sector residencial entre 1982 y 2018 e impactos de ahorro de energía por políticas públicas https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno2nvociclo_1.pdf
Vivienda y calor en México: impactos, retos y soluciones.
Por Odón de Buen R.
Dedicado a la memoria de Arturo Echeverría, gran promotor de la eficiencia energética en edificaciones en México.
El confort térmico en clima cálido es una necesidad insatisfecha y creciente en el mundo y en México, y los cambios en el clima del planeta solo acentúan y aceleran esa necesidad.
De manera muy evidente, el tema de las temperaturas extremas ha estado en el primer plano en las noticias, ya sea por su efecto en los sistemas eléctricos pero también por los efectos, algunas veces mortales, para quienes no cuentan ya sea con viviendas adecuadas a estos climas, con el equipamiento adecuado o con los recursos para pagar la factura energética de las temperaturas extremas.
Después de más de un año abrumados por la calamidad del Covid19, varias olas de calor a todo lo largo del oeste de Estados Unidos y el sur de Canadá han traído noticias y evidencias del peligro mortal que representa la falta de condiciones para mitigar, al interior de las viviendas, los efectos de temperaturas extremas que rompen registros históricos.
Notas de los estados de Arizona, California, Nevada, Oregon y Washington en la Unión Americana y de la provincia de Columbia Británica en Canadá refieren a redes eléctricas puestas a prueba por la demanda de aire acondicionado, al mismo tiempo que se reportan centenas de fallecimientos por los efectos de las altas temperaturas registradas en esas partes del mundo. Una de las razones para esto, en particular para el Noreste de EUA y Canadá, ha sido que el calor se había considerado un fenómeno, si no ajeno, extremadamente excepcional, por lo que las viviendas no están ni construidas ni equipadas para mitigar estas condiciones extremas.[1]
De acuerdo a estudios realizados en Europa, la media del número de noches tropicales (noches en las que la mínima no baja de 25oC) era de 5 en el periodo 1961-1990 y se ha más que duplicado a una media de 11 noches en la última década. Con 25oC como la temperatura mínima al amanecer (el momento más frío del día), a la hora de irse a la cama, entre las diez y las doce de la noche, la temperatura en el exterior se ubica entre 32oC a 34oC. En el caso de las noches tropicales, supone dormirse a más de 25oC y acostarse a tan altas temperaturas tiene efectos muy nocivos para la salud ya que se produce un “estrés térmico prolongado, al impedir que el cuerpo descanse y se recupere del estrés térmico sufrido por el día”.[2]
En México no somos ajenos al cambio climático ni a las temperaturas extremas. De primera mano, cerca de la mitad de las viviendas en México se ubican en zonas con temperaturas arriba de 25 oC en el verano[3] y los habitantes de esas zonas se enfrentan al calor ya sea solo en el verano (como en el norte) o a lo largo de todo el año (como en el sur y el sureste). Asimismo, periódicamente en los meses del verano, son repetidas las noticias de lugares como Mexicali o Hermosillo donde la temperatura ambiente llega a superar los 50 grados centígrados.
De acuerdo a datos de la CFE, el 45% de sus usuarios domésticos se ubican en regiones a las cuales aplican tarifas estacionales y las cuales tienen un mayor nivel de subsidio en los meses de verano.[4] Igualmente, estos datos nos señalan que este universo de usuarios (que representan poco menos de la mitad de los usuarios de este sector) consumen el doble que los ubicados en climas templados (en valores absolutos y por vivienda promedio).[5]
Igualmente, un estimado de la Conuee ubica al confort térmico en clima cálido como el servicio energético que más electricidad consume en el sector residencial (ya por encima de la iluminación y la refrigeración) con más de 35% de todo el consumo de todos los usuarios domésticos de CFE, valor que a principios de siglo era de poco más del 20%.[6]
Sin embargo, la importancia de este consumo solo seguirá creciendo y esto se debe a cuatro razones principales: el propio cambio climático (que está incrementando la temperatura de la atmósfera), el efecto de la isla de calor en las zonas urbanas y el bajo nivel de equipamiento y la construcción de vivienda sin criterios que reduzcan la entrada del calor exterior a las viviendas.
El efecto de la isla urbana de calor se produce cuando en un centro urbano hay una temperatura mayor que en los alrededores. Un estudio de la NASA constató que en los meses de verano la temperatura en Nueva York era en promedio 4 grados centígrados más alta que en los alrededores.[7] El efecto isla de calor es hoy en día un nuevo riesgo para la salud pública ya que puede llegar a ser hasta de 10 grados más en el centro de las urbes y México no es ajeno a este fenómeno. Por ejemplo, en la Zona Metropolitana de Guadalajara tiene temperaturas que se elevan más allá del promedio de toda la Ciudad hasta en 7 grados, de acuerdo a estudios científicos.[8]
Hay que recordar que son varios los factores y condiciones que determinan si el aire interior de una vivienda tiene condiciones que dan lugar al confort térmico y a la salud de sus ocupantes. Sin considerar la contaminación ambiental, que es un factor relevante, son tres las variables más importantes que determinan los niveles de confort de una persona respecto de su ambiente inmediato: la temperatura del aire, la humedad relativa y el movimiento del aire.[9]
De esta manera, el confort térmico se obtiene regulando esas tres variables, lo cual es posible con equipos operados con electricidad y cuya intensidad de uso depende a su vez de las características de la envolvente de la vivienda (techo, paredes y ventanas), que puede ya sea limitar la cantidad de calor a extraer por los equipos o incidir en un uso mayor de electricidad.
En cuanto a equipamiento de los hogares para lograr confort térmico, los datos de INEGI nos refieren que prácticamente todas las viviendas en climas cálidos tienen ventilador, que es un equipo básico para obtener confort térmico pero que se queda corto en condiciones de altas temperaturas.[10] En un segundo lugar se ubican a los equipos de aire acondicionado, cuyas ventas superan el millón de unidades al año, pero que todavía no cubren más allá del 15% de las viviendas (una de cada tres en zonas con clima cálido).
Los datos de INEGI que son más preocupantes son los relacionados a las características de las envolventes de las viviendas, donde refiere que menos del 5% de las viviendas “sí tienen aislamiento térmico”, principalmente en el techo, lo implica que solo una de cada nueve viviendas en las regiones con clima cálido de México cuentan con elementos de envolvente que reducen las ganancias de calor que resultan de altas temperatura exteriores.
Este dato de INEGI es quizá, sobre el cual hay que poner mayor atención, ya que el primer paso para tener confort y reducir el consumo de energía en una vivienda es el diseño de su envolvente para que el calor exterior y la irradiación solar no invadan el espacio interior y lleven a que los ocupantes se vean obligados a encender sus equipos o a correr riesgos sobre su salud e, inclusive, sobre sus vidas.
Uno de los elementos más importantes en la mitigación de este creciente problema es el construir viviendas con elementos que reduzcan la entrada de calor a las viviendas. En este sentido, el aislamiento térmico es la primera solución, especialmente en los techos de las viviendas, que es el área que mayores temperaturas puede alcanzar por el doble efecto de la temperatura exterior y la irradiación solar y acumularse en grandes masas térmicas como los techos de cemento (que es la práctica constructiva más común en México) que permanecen calientes por la noche, que es cuando más impacto tiene en la salud de las personas.[11]
Precisamente, desde hace ya casi 30 años, la CFE estableció un programa en la ciudad de Mexicali que, a la fecha, sigue otorgando financiamiento para el aislamiento térmico en las viviendas, particularmente de los techos. De acuerdo a los resultados del programa, la aplicación del aislamiento térmico en el techo redujo en 30% el consumo de electricidad en las viviendas, reflejando el gran efecto que esta medida simple y de rápida recuperación tiene en la economía de las familias que lo integran a su vivienda.
Esa experiencia ha servido para que la integración de aislamiento térmico sea ya una práctica común en viviendas nuevas de los sectores sociales más acomodados en las ciudades del norte del país, pero que no llega a las familias de menores recursos y que resultan, particularmente en las de interés social, en viviendas que requieren del uso de equipos de aire acondicionado, muchas veces con gran impacto en sus economías.
El efecto de la necesidad de confort térmico en clima cálido en la economía familiar en México es evidente. De acuerdo a análisis realizados por la Conuee, el norte del país es la región con mayores niveles de pobreza energética, donde cerca del 18% de los hogares tienen que gastar más del 10% de sus ingresos en energía eléctrica.[12]
Sin embargo, este problema se está extendiendo hacia el sur del país, donde datos de la CFE muestran un crecimiento acelerado del consumo de electricidad en el sur y el sureste.
Para atender en la raíz este problema con los elementos a su alcance, la Secretaría de Energía, a través de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, ha venido trabajando en un conjunto de Normas Oficiales Mexicanas que apoyan la reducción del consumo de energía para confort térmico en regiones de clima cálido en tres niveles: materiales, equipos y diseño de envolvente de las viviendas.
En materiales, desde hace 20 años se cuenta con la NOM-018-ENER que da certidumbre sobre las características térmicas de materiales de envolvente y permite a las arquitectas y arquitectos a especificar los elementos que reducen ganancias por conducción térmica.[13] También está en vigor la NOM-024-ENER que define las características térmicas y ópticas del vidrio y sistemas vidriados para edificaciones.
En equipos, desde hace más de 20 años se fueron desarrollando y poniendo en vigor NOM para equipos de aire acondicionado, que hoy incluyen los de ventana, centrales y de tipo Split (encendido apagado e “inverter”). Inclusive, la NOM que aplica a ventiladores ya está en proceso de ser publicada.
Estas NOM, junto con las que aplican a equipos como refrigeradores, lámparas y lavadoras de ropa, han tenido un efecto significativo de mitigación del impacto económico por consumo de electricidad que se refleja en las tendencias de crecimiento del consumo promedio por usuario. En el caso de los que se ubican en regiones de clima cálido, éste valor promedio se ha mantenido constante por más de 10 años.[14]
En envolvente de vivienda, se cuenta con la NOM-020-ENER, que pone límites a las ganancias térmicas por conducción e irradiación solar bajo una perspectiva integral, y que se cumple, respecto a los diseños más comunes, con un mayor uso de aislamiento térmico y ventanas eficientes.
Esta NOM, a diferencia de las anteriores, ha tenido dificultades de cumplimiento por varias razones, pero fundamentalmente por el hecho de que no ha sido integrada a los reglamentos de construcción locales, lo cual es facultad de los gobiernos locales.
Es muy claro, dados los acontecimientos que anotamos arriba y las implicaciones que tienen para la calidad de vida de la población, que las autoridades locales deben poner más atención a las reglas que se establecen para las viviendas nuevas en prácticamente todo el país.
Sin duda alguna, el confort térmico como servicio energético es uno de los grandes retos que se enfrentan en el mundo pero muy particularmente en México, donde es una necesidad insatisfecha que se cubre a un costo muy alto para la economía de las familias, las finanzas públicas, la red eléctrica y el medio ambiente, y que va generando un círculo vicioso que tiene que ser enfrentado en la raíz.
Es por esto que es urgente que la envolvente de las viviendas nuevas integre elementos de diseño que reduzcan la presión térmica de un medio ambiente cada vez más extremo, y donde, además de buena orientación, sombreado de ventanas y la posibilidad de ventilación natural, sea obligatorio el uso de materiales con efecto de aislamiento térmico en techos y paredes, además de vidrios que limitan la entrada de calor por irradiación.
No hacerlo implicará un creciente consumo de energía, mayor presión las finanzas de las familias y de la hacienda pública, mayores dificultades para la red eléctrica y, quizá los más relevante y prioritario, el riesgo que esto representa para la salud y la vida de muchas personas, particularmente las de menores ingresos.
[1] Extreme heat is killing people in Arizona’s mobile homes
https://www.washingtonpost.com/climate-environment/2021/07/02/arizona-mobile-home-deaths/
[2] El peligro de las noches tropicales: cómo aumenta la mortalidad dormir a más de 25°
[3] Localidades cuya temperatura media mensual en verano sea de 25 grados centígrados como mínimo (https://app.cfe.mx/Aplicaciones/CCFE/Tarifas/TarifasCRECasa/Tarifas/Tarifa1A.aspx)
[4] El verano es el periodo que comprende los seis meses consecutivos más cálidos del año, los cuales serán fijados por el suministrador, definido en la Ley de la Industria Eléctrica, de acuerdo con las citadas observaciones termométricas que expida la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (https://app.cfe.mx/Aplicaciones/CCFE/Tarifas/TarifasCRECasa/Tarifas/Tarifa1A.aspx).
[5] Análisis de la evolución del consumo eléctrico del sector residencial entre 1982 y 2018 e impactos de ahorro de energía por políticas públicas https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno2nvociclo_1.pdf
[6] Eficiencia energética en el confort térmico en viviendas de clima cálido en México https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno5nvociclo.pdf
[7] El peligro de las noches tropicales: cómo aumenta la mortalidad dormir a más de 25°
[8] Existen en GDL islas, pero de calor. https://verdebandera.mx/existen-en-gdl-islas-pero-de-calor/
[9] Eficiencia energética en el confort térmico en viviendas de clima cálido en México https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno5nvociclo.pdf
[10] Encuesta Nacional sobre Consumo de Energéticos en Viviendas Particulares (ENCEVI)
https://www.inegi.org.mx/programas/encevi/2018/
[11] El peligro de las noches tropicales: cómo aumenta la mortalidad dormir a más de 25
https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2021-07-05/el-peligro-de-las-noches-tropicales-como-aumenta-la-mortalidad-dormir-a-mas-de-25-grados.html
[12] CNDH. Garantizar el acceso a la energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos http://appweb.cndh.org.mx/biblioteca/archivos/pdfs/33-FASC-7-ENERGIA.pdf
[13] Esta Norma Oficial Mexicana tiene por objeto establecer los métodos de prueba para evaluar la conductividad o resistencia térmica, densidad aparente, permeabilidad al vapor de agua, la adsorción de humedad y absorción de agua, que se indiquen en los materiales homogéneos que se comercialicen en el país con propiedades de aislantes térmicos.
[14] Análisis de la evolución del consumo eléctrico del sector residencial entre 1982 y 2018 e impactos de ahorro de energía por políticas públicas https://www.conuee.gob.mx/transparencia/boletines/Cuadernos/cuaderno2nvociclo_1.pdf
Leave a comment