A mi padre, Odón de Buen Lozano, que me enseñó a usar la brújula y el radar.
Introducción
Rápidos y radicales cambios ocurren a nuestro alrededor y determinan las formas en las que se organizan las sociedades para sobrevivir y seguir transformándose. Estos cambios se manifiestan de muchas formas y el impacto que pueden tener en un individuo, o el que puede tener un individuo en los cambios, depende de su propio contexto y de las coyunturas en las que le toque actuar. En cualquier sentido, existen procesos de cambio que son inevitables y trascendentales y, por lo mismo, claves para los destinos de miles de millones de personas a lo largo y ancho de nuestro planeta.
Los y las ingenieros, que somos actores fundamentales de estos cambios, requieren, para mantener y mejorar sus circunstancias individuales y fortalecer sus contribuciones a la sociedad, de un esfuerzo permanente de preparación profesional, particularmente actualizando y profundizando conocimientos de su propio campo pero también integrando progresivamente conocimientos de otras disciplinas, algunas de ellas de campos de conocimiento tradicionalmente ajenos a su campo de actividad.
Es a continuación, y a través de una enumeración y descripción de procesos de cambio que el autor considera como de los más trascendentes entre los que ocurren en la actualidad en México y en el mundo, que se identifican los retos y oportunidades que tienen los y las ingenieros mexicanas y que, en particular, pueden ser enfrentados y aprovechados con la actualización profesional.
Globalización: una perspectiva que supera fronteras nacionales
El desarrollo de las comunicaciones y del transporte, que han acelerado los procesos de intercambio de productos e información, junto con la apertura de los mercados nacionales a productos provenientes de todas partes del mundo, ha dado lugar a que los procesos industriales hayan dejado coincidir geográficamente con los mercados donde se vende lo que resulta de esos procesos industriales. Es así que a lo largo de los últimos treinta años se han venido desarrollando las economías asiáticas. Es también así que se ha desarrollado la economía mexicana en los últimos quince años y dado lugar a un extraordinario desarrollo de la industria manufacturera en el norte del país y en donde se producen millones de productos tales como televisores, computadoras y automóviles.
Este proceso ha tenido varias implicaciones para los y las ingenieros mexicanas, entre las que resaltan, por un lado, el predominio de la manufactura como actividad industrial y, por otro lado, la internacionalización de las oportunidades de trabajo. Esto resulta, a su vez, en la necesidad de poner énfasis profesional en el desarrollo de conocimientos particulares de este tipo de procesos industriales que, por el hecho de estar orientados a la exportación y estar compitiendo por mercados, requieren, a su vez, de especial atención hacía la economía y la calidad. De esta manera, aspectos como la normalización orientada a los productos y a los sistemas se vuelven en una constante que requieren de la permanente atención de los ingenieros.
Por otro lado, dado que muchas de las oportunidades de trabajo se presentan en empresas internacionales, para poder evolucionar profesionalmente los y las ingenieros mexicanas requieren tener capacidad de comunicarse en otras lenguas y, en alguna medida y en función de una creciente posibilidad de interactuar con personas que son de otros países, conocer aspectos de otras culturas, para lo cual puede ser necesario algún tipo trabajo de preparación formal.
Mercados orientados a los gustos y necesidades de los consumidores
La operación de los mercados de productos y servicios y la gran competencia que representa la globalización ha llevado a que, para muchos productos y en importantes nichos de mercado, las necesidades y/o gustos del consumidor final sean las que determinan las características del producto o servicio. Esto ha dado como resultado que la flexibilidad, ya sea en el diseño y operación de los sistemas que integran una empresa o una actividad económica, sea un requisito para competir y poder sostenerse y ganar nuevos mercados.
Por otro lado, esta competencia ha hecho que las empresas, para satisfacer a sus clientes, integren sistemas tecnológicos diversos. Ejemplo de esto son los bancos, que han integrado sistemas de comunicación, de cómputo y mecánicos, además de un complejo de sistema de distribución de dinero, para permitir que los usuarios dispongan de efectivo fuera de los espacios y horarios de los bancos.
También ejemplo de la integración de sistemas tecnológicos es el Internet, que se ha desarrollado gracias a que se han conjugado varios desarrollos tecnológicos: ha aumentado radicalmente la velocidad de transmisión y procesamiento de datos, reduciendo al mismo tiempo el costo de la tecnología asociada; la interconexión de sistemas telefónicos—apoyada por el desarrollo de los sistemas de satélites—se ha generalizado; y se ha desarrollado la programación asociada a su aprovechamiento.
Estas circunstancias inciden claramente en la necesidad de una formación técnica de amplio espectro que permita no solo conocer de los aspectos técnicos de sistemas distintos a los que se conocieron en la formación básica, sino también aprender a integrar sistemas diversos y no únicamente los tecnológicos. En particular, y por su acelerado desarrollo, el manejar los múltiples y cambiantes aspectos del Internet puede ser la clave para poder mantener y mejorar la posición profesional en una empresa.
Gran crecimiento de las actividades en comercio y servicios
Otro fenómeno que se ha venido presentando en las últimas décadas es el crecimiento acelerado de las actividades relacionadas a los comercios y los servicios, lo cual se ha reflejado en una mayor participación de estos sectores en el Producto Interno Bruto de la economía de muchos países, incluyendo México. Esto se ha manifiestado en el crecimiento de las empresas dedicadas a estas actividades, como lo son, por ejemplo, las tiendas de autoservicio, los bancos, los restaurantes, las empresas de Internet, las escuelas para todo tipo de capacitación, la mensajería y las empresas de consultoría.
Este fenómeno, que tiene fuerte relación con lo que se ha referido en otros puntos—en particular los dos anteriores—abre oportunidades a los y las ingenieros en temas muy variados, desde aspectos relacionados a la logística de las operaciones hasta la operación de sistemas que incluyen una gran variedad de equipos.
El medio ambiente como preocupación persistente
En los últimos veinte años se ha venido acentuando la preocupación por los fenómenos de deterioro ambiental que ocurren en nuestro planeta. En particular el llamado Cambio Climático, que se manifiesta en acelerados cambios en los fenómenos asociados al clima en nuestro planeta (lluvias, sequías, huracanes, por referir algunos), ha sido reconocido como un problema que trasciende a las presentes generaciones y que puede determinar, por las medidas que a nivel planetario se deberían de tomar de confirmarse las causas y efectos del fenómeno, un gran esfuerzo de toda la humanidad para revertir efectos que pueden impactar notablemente la sustentabilidad de muchas formas de vida en el planeta incluyendo, por supuesto, a la humanidad.
Estos fenómenos, al igual que otros del mismo tipo pero de menor alcance geográfico, son un referente ineludible en cualquier actividad profesional pero en especial para quienes, como los ingenieros, realizan actividades que transforman la realidad material de nuestro planeta. Esta circunstancia obliga a que, aunque sea como referencia general, los ingenieros tengamos que estar en un proceso de permanente aprendizaje de aspectos relacionados al medio ambiente, ya sea de cómo se genera la contaminación, de cómo se evita o de cómo se regula.
Predominio de los sistemas tecnológicos en las actividades cotidianas
Hoy día es difícil imaginarnos una rutina diaria sin el uso de la electricidad, de las comunicaciones o de algún tipo de transporte. Estos servicios integran un amplio conjunto de tecnologías que forman parte de esas rutinas y que, en muchos sentidos, nos van determinando culturalmente. Ejemplo de esto es el automóvil, que es un instrumento de trabajo pero que es también un elemento de estatus social. Igualmente, la comunicación inalámbrica, antes una forma de transporte reservada a ciertas clases sociales, es una forma de comunicación que ha permenado a la mayor parte de la población.
Estas circunstancias ubican a los y las ingenieros en un papel fundamental en la sociedad ya que son ellos los responsables del diseño, construcción y operación de estos sistemas. Bajo esta perspectiva y en la lógica de que se tiene un papel fundamental como traductores de la complejidad de los sistemas a una sociedad que sólo los opera en su ámbito inmediato, es recomendable que el o la ingeniero tengan la capacidad de comunicar aspectos complejos con sencillez, particularmente porque en su carrera seguramente tendrá que enfrentar en algún nivel o capacidad a la opinión pública.
Cambios en los sistemas energéticos
Mucha de la actividad de los y las ingenierios se desarrolla alrededor de la energía, de los sistemas que la transforman, de los que la transportan y de los que la utilizan para un efecto útil. En este sentido, las aceleradas transformaciones que en el campo de la energía ocurren en nuestros días plantean grandes y nuevas oportunidades y retos para los ingenieros que solo podrán ser enfrentadas con actualización profesional permanente.
En particular y resultado fundamentalmente del cambio tecnológico, se presentan dos fenómenos que involucran en asuntos de energía a quienes, desde una perspectiva tradicional, no estaban involucrados en los ciclos completos de la energía.
El primer fenómeno está asociado con la aparición en el mercado de equipos y sistemas que permiten una mayor eficiencia en el uso de la energía. Este proceso implica que existan muchas oportunidades en la propia operación de los sistemas para reducir costos y responder a preocupaciones ambientales. Aprovechar estas oportunidades, que muchas veces no requiere de conocimientos profundos, implica necesariamente una actualización tecnológica constante.
El segundo fenómeno, que es más radical desde una perspectiva de la estructura del sector energía, es el continuo abaratamiento de tecnologías que permiten que la generación de electricidad resulte más económica en el entorno inmediato del punto de uso, es decir, que ya no se considere como única fuente lo que proviene de una red centralizada. En este sentido resaltan, por un lado, las tecnologías relacionadas al aprovechamiento de formas de energía renovable como el sol, el viento y el agua. Por otro lado, y quizá de manera más radical, el desarrollo actual de la tecnología de celdas de combustible, que pueden generar electricidad a partir de hidrógeno (el cual se puede obtener a partir de combustibles como el gas natural) y que, de acuerdo a las expectativas que se han manifestado en el medio especializado, están muy cerca de hacerlo a precios competitivos respecto de la electricidad generada de grandes plantas, puede terminar transformando al sector eléctrico de la misma manera en que las computadoras personales lo hicieron cuando desplazaron a los grandes sistemas de cómputo centralizado. Esto significa que, en unos cuantos años, usuarios de electricidad, al nivel que sea, podrán generar su propia energía a precios menores de lo que se vende en la red centralizada.
Dadas estas perspectivas, los y las ingenieros requieren de estar permanentemente atentos a los desarrollos tecnológicos relacionados a la producción y uso de la energía ya podrán ser requeridos para utilizarlos.
Conclusión: El conocimiento como elemento clave en el contexto actual
Hemos reflejado, a través de una revisión de grandes procesos que ocurren en la actualidad, la importancia que tiene la preparación permanente para quienes desarrollamos labores de ingeniero en México y en el mundo. En particular, hemos señalado a la globalización de la economía, a la importancia de la flexibilidad para competir en mercados donde el usuario final determina las características de los productos, al gran crecimiento de las actividades en comercio y servicios, a las preocupaciones persistentes que se tienen sobre el medio ambiente, al predominio de los sistemas tecnológicos en las actividades cotidianas y a los cambios en los sistemas energéticos, como procesos que hacen necesario el que los ingenieros nos mantengamos informados y capacitados en un amplio conjunto de temas.
En general, es requisito que los y las ingenieros afinemos permanentemente el conocimiento particular a los temas en los que trabajamos, requisito que se reconoce desde ya hace varias décadas. Sin embargo, los fenómenos referidos nos llevan por caminos que requieren que vayamos más allá de los campos definidos por la preparación específica de la licenciatura. En este sentido resalta la necesidad de conocer aspectos de otras disciplinas de la ingeniería, pero más aún, de otros campos de conocimiento, como puede ser lo relacionado a la administración, al medio ambiente, al derecho, a la economía o la mercadotecnia. Es precisamente la capacidad del o la ingeniero para ir integrando progresivamente elementos básicos de estas otras disciplinas lo que le permitirá progresar profesionalmente y posicionarse, como en alguna medida corresponde,[1] en el liderazgo de las organizaciones modernas.
Leave a comment